Informaciones de agencia publicadas en EL PAÍS y EL MUNDO el 22 de abril de 2002.


      Un coche bomba de ETA explota en la madrugada del lunes 22 de abril de 2002 en el norte de Madrid y provoca grandes daños en la sede de la empresa Repsol

      Dos personas huyeron tras dejar el vehículo junto al edificio de la petrolera, cerca de la Plaza de Castilla

      MADRID.-

      Un coche bomba explotó la pasada madrugada en la calle Manuel Caldeiro, en el norte de Madrid, cerca de la Plaza de Castilla y de la Ciudad Deportiva del Real Madrid. La explosión sólo ocasionó daños materiales, sobre todo en la sede de Repsol YPF, en cuyo aparcamiento fue abandonado el vehículo. Afortunadamente, no hubo que lamentar víctimas ni heridos.

      El coche bomba era un Ford Fiesta de color rojo abandonado previamente en el aparcamiento de la petrolera, en el número 18 de la calle Manuel Caldeiro, por dos jóvenes, de entre 25 y 30 años, 15 minutos antes de la explosión, según han señalado fuentes de la investigación. Éstas han asegurado también que el vehículo estaba cargado con 15 kilos de explosivos y que no hubo ninguna llamada previa de alerta. El vehículo, con matrícula de Madrid, fue robado poco antes del atentado. El coche estaba estacionado en doble fila en la entrada del párking del edidifio de Repsol YPF. Unos 17 vehículos resultaron dañados.

      Las primeras investigaciones indican que podría tratarse de una acción del comando Madrid de ETA, aunque este extremo todavía no está confirmado. El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Javier Ansuátegui, no descartó, tras una primera valoración en el lugar de los hechos, que el atentado hubiera sido cometido por terroristas desplazados exclusivamente para esta acción.

      Tras la explosión, la policía acordonó la zona y dio inicio a la operación jaula. Esta mañana, el tráfico ya se ha había restablecido y la circulación era la habitual en esa zona de la capital.

      10.000 kilos de residuos

      Los efectivos del servicio de limpieza urgente del Ayuntamiento de Madrid (SELUR) han retirado en total 10.000 kilos de escombros y restos provocados por la explosión. Sólo una franja de 40 metros, los que ocupa la fachada de Repsol YPF, ha sido restringida al paso de peatones y al aparcamiento de vehículos.

      Además de numerosos daños en la fachada del inmueble, la explosión afectó a 17 vehículos estacionados en la zona, donde también hay una gasolinera, que no ha sufrido daños.

      Tras la explosión, una persona fue desplazada al Hospital de La Paz para ser atendido tras sufrir un infarto y otras tres recibieron atención médica tras sufrir crisis de ansiedad.

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